Un aumento en la productividad de EE UU, encendido un debate intenso sobre si la inteligencia artificial está cambiando ya la producción económica, pero UBS indicó que los niveles actuales de adopción, son, por desgracia, demasiado pequeños para validar esa conclusión. En respuesta a sugerencias de que las ganancias recientes son reflejos de la eficiencia impulsada por la IA, el economista de UBS, Arend Kapteyn, defendió que "ese no es el tipo de productividad que la gente concibe cuando reflexiona sobre la IA".
Kapteyn relató a los inversores, en un informe, que el crecimiento de la producción se apoyó, en gran medida, en "la inversión de capital tecnológico y el consumo, es decir, (efecto riqueza) del 20% de los ingresos más elevados", en vez de un despliegue extendido de IA en todas las industrias. El banco resaltó un estudio de la Reserva Federal de Kansas City, el cuál sugiere que "solo el 2% del incremento en las contribuciones de productividad puede atribuírse a la variación en las tasas de adopción de IA entre sectores". Su propia encuesta sobre la adopción empresarial de IA enfatiza eso mismo.
UBS relató que solo el 17% de empresas dicen ya estar utilizando IA a gran escala; un pequeño avance frente al 14% de marzo. La IA agéntica se usa menos aun, casi un exiguo 5%. Pese a que las compañias predicen plazos de integración más veloces, UBS marcó que los participantes "parecen sobreestimar reiteradamente la rapidez de adoptar la IA".
El gran reto es un ROI (retorno de la inversión) borroso, luego viene la preocupación regulatoria y el cumplimiento y la falta de pericia interna. Para UBS, con más del 80% de negocios aún sin usar IA en sus procesos, gasto de capital mínimo, y sin cambios notables en contrataciones, "es dudoso considerar el incremento de productividad como prueba del despliegue de la IA".
UBS estima que las notables ganancias de productividad debidas a la IA vendrán, pero "ahora mismo, estamos todavía en la fase de 'averiguación'".

0 Comentarios